viernes, 19 de agosto de 2011

Marx y la Exteriorizacion de la Relacion del Capital

Es en el capital a interés que el capital cobra su forma mas externa y mas fetichista. Aquí nos encontramos con D – D´, dinero que engendra mas dinero, valor que se valoriza a si mismo, sin el proceso intermedio entre ambos extremos. Es el capital terminado, la unidad del proceso de producción y el proceso de circulación, fuente, por tanto, de plusvalía al cabo de un determinado periodo de tiempo. Bajo la forma del capital a interés aparece esto directamente, sin al mediación del proceso de producción y de circulación. La relación social queda reducida aquí a la relación de una cosa, el dinero, consigo misma. En vez de la transformación real y efectiva del dinero en capital solo aparece ante nosotros, aquí, su forma carente de contenido. Como ocurre con al fuerza del trabajo, el valor de uso del dinero aquí se convierte en fuente de valor, de mas valor que el que en el mismo se contiene. El dinero como tal es ya, potencialmente, un valor que se valoriza a si mismo y en calidad de tal se presta, lo cual es la forma de venta que le corresponde a esta peculiar mercancía. El dinero tiene la virtud de crear valor, de arrojar interés, lo mismo que el peral tiene la virtud de arrojar peras. En este caso, fuente de interés lo que el prestamista vende al prestar su dinero.
Mientras que el interés es realmente una parte de la ganancia, es decir, de la plusvalía que el capitalista en activo arranca al obrero, aquí nos encontramos a la inversa, con el interés como verdadero fruto del capital, como lo orgánico, y con la ganancia, transfigurado bajo la forma de ganancia del empresario, como simple accesorio. El fetichismo del capital y la idea de capital como un fetiche aparecen consumados aquí. En la formula D – D´ tenemos la forma mas absurda del capital, la inversión y la materialización de las relaciones de producción elevadas a la mas alta potencia: La forma interés, la forma simple del capital, antepuesta a su mismo proceso de reproducción; la capacidad de dinero o, respectivamente, de la mercancía, de valorizar su propio valor independientemente de la reproducción, la mistificación capitalista en su forma mas descarada.
Para la economía vulgar, que pretende presentar el capital como fuente independiente de valor, esta forma es, naturalmente un magnifico hallazgo, la forma en que ya no es posible identificar la fuente de ganancia y en el resultado del proceso capitalista de reproducción cobra existencia independiente.
Es en el capital-dinero donde el capital en mercancía cuya cualidad de propia valorización tiene un precio fijo, plasmado en el tipo de interés vigente en cada momento.
El capital-dinero a interés. En primer lugar, mediante su existencia constante como dinero, forma en que se esfuman todas las determinaciones de la misma y se tornan invisibles sus elementos reales. En el proceso de reproducción del capital, la forma dinero constituye una forma llamada a desaparecer, una simple fase de transición. En cambio en el mercado de capital siempre existe bajo esa forma. En segundo lugar, la plusvalía engendrada por el, que aquí vuelve a presentarse bajo la forma dinero, se le antoja como algo que a el mismo le corresponde.
En el capital a interés aparece consumada la idea de capital-fetiche, la idea que atribuye al producto acumulado del trabajo plasmado como dinero la virtud, nacida de una misteriosa cualidad innata, de crear automáticamente plusvalía en una progresión geométrica, de tal modo que este producto acumulado del trabajo a descontado ya desde hace mucho tiempo toda la riqueza de la tierra presente y futura como algo que por derecho le corresponde. El mismo producto del trabajo pretérito se halla según esto fecundado con un fragmento de trabajo sobrante vivo presente o futuro. Sabemos, sin embargo, en primer lugar, que en realidad la conservación y también, por tanto la reproducción del valor de los productos del trabajo pretérito solo es fruto de su contacto del trabajo vivo; y en segundo lugar, que la posibilidad de que los productos del trabajo sobrante vivo solo se mantiene mientras se mantiene la relación del capital, es decir, esta relación social determinada en que el trabajo pretérito se enfrenta de un modo independiente y despótico al trabajo vivo.

METODOLOGIA DE LAS CIENCIAS (Jerzy Topolski)

La materia de la metodología de la ciencia
La metodología general de las ciencias tiene dos principales intereses: uno, por las operaciones cognoscitivas usadas en la investigación y otro, por los resultados de dichas investigaciones. Según Ajdukewiez, la primera seria una metodología pragmática, la segunda una metodología apragmática; estas clases de metodología pueden ser estudiadas de dos maneras: mediante una metodología descriptiva (descripción de las operaciones cognitivas y sus productos) o mediante una metodología normativa (trata de encontrar las reglas que rigen los procesos científicos y su grado de desarrollo). Internamente la metodología se divide en: una general de las ciencias y otra especializada de las ciencias. Para tratar de llevar a cabo sus principales objetivos, la metodología general, recurre a los logros alcanzados por otras disciplinas; tomando en cuenta esto, podemos considerar que estas disciplinas forman parte de la metodología de las ciencias o que la investigación metodológica esta siendo desarrollada tomando como base estas disciplinas. Entre las metodologías especializadas existen divergencias, esto se debe a la diferente naturaleza de sus áreas de estudio. Se da esto incluso cuando pueden ser estudiados de un modo semejante, utilizando los instrumentos proporcionados por la metodología general.

La materia de la metodología de la historia
Esta parte trata de aplicación de la metodología de las ciencias a la historia, y entonces tendremos tres clases de metodología para la historia: la metodología pragmática de la historia (concebida como el análisis de las operaciones cognoscitivas que se realizan en la investigación histórica), la metodología apragmática de la historia (expresado como el estudio del resultado de la investigación realizada por el historiador, es decir el análisis de un conjunto de afirmaciones formuladas sobre área de investigación) y la metodología objetiva de la historia (la reflexión sobre la materia de investigación, es decir sobre los hechos del pasado). También tenemos que la metodología general de la historia se vale de las diversas disciplinas históricas para formular afirmaciones que sean validas para todas las ciencias históricas, cuidándose de no entrar en problemas específicos; ya que la solución de estos corresponde a disciplinas especializadas.

Alcance de la materia (área) de la investigación histórica
Hasta el siglo XIX la historia solo significo narración, pero es en esta época en que se va complicando a medida en que se va desarrollando el método científico para la historia, la critica de las fuentes y la precisión de la narración. Actualmente tenemos tres significados para el término historia: primero como los hechos del pasado, segundo como las operaciones de investigación histórica y por ultimo como resultado de la investigación. Los dos últimos hacen referencia a la historia como disciplina

HISTORIA Y VERDAD (Adam Schaff)

La relación cognoscitiva. El proceso de conocimiento. La verdad

Durante mucho tiempo y hasta en la actualidad la gran mayoría de los historiadores han abandonado la reflexión de las cuestiones teóricas y metodológicas que emplean es sus investigaciones. Estas han venido siendo trabajadas fundamentalmente por filósofos y algunos historiadores. Lo que se plantea en este trabajo es que hay una estrecha relación entre la filosofía y la ciencia histórica (las ciencias), la cual fue negada por los positivistas con su burda separación entre filosofía y las ciencias, lo que para ellos significaba la separación entre lo subjetivo y lo objetivo. Pero todos estos planteamientos de los positivistas de derruyen cuando analizamos la ciencia histórica y nos asombramos (considerado como condición fundamental para filosofar) de las múltiples interpretaciones y explicaciones que ofrecen los historiadores de un mismo hecho histórico, y que al parecer cada nueva generación de historiadores vuelve a reformular su historia. Ahora que es innegable la presencia de la subjetividad en la investigación histórica y el asombro teórico que provoca; podemos afirmar que es indispensable una reflexión filosófica conciente y critica para esclarecer la problemática teórica y metodológica que aqueja particularmente a la ciencia histórica.

1. Los tres modelos del proceso de conocimiento

Se puede distinguir tres modelos fundamentales de la teoría del conocimiento: El primer modelo (teoría mecanicista del reflejo) es mecanicista por que supone que el objeto de conocimiento actúa sobre el aparato perceptivo del sujeto cognoscente. En este modelo el sujeto viene a ser un agente pasivo, contemplativo y receptivo; y el producto del proceso señalado antes (eso que llamamos conocimiento) seria un simple reflejo o copia del objeto. Este modelo es el fundamente teórico de la definición clásica de la verdad, según la cual un juicio es verdadero cuando lo que esta enunciando concuerda con su objeto. Las diferencias en las imágenes percibidas por los distintos sujetos se le atribuyen, simplemente, a las diferencias genéricas y genéticas en los aparatos receptores.
El segundo modelo es idealista y activista; en este predomina el sujeto cognoscente que percibe al objeto como su producción, es decir como una construcción suya. Este modelo da el sustento al más alto relativismo de la verdad, ya que según este cada sujeto construye su propia verdad, por ende no existe una sola verdad, sino muchas verdades y cada sujeto tiene su verdad.
El tercer modelo (teoría modificada del reflejo) propone una relación cognitiva en la cual el objeto y el sujeto tienen una existencia objetiva y real, a la vez que actúan uno sobre el otro. Esta interacción se da en el marco de la práctica social del sujeto que percibe al objeto en y por su actividad. En este sentido el conocimiento es concebido como una actividad constante.

2. La verdad como proceso

Según la perspectiva del autor, tanto el conocimiento como la verdad son procesos que acumulan verdades parciales que la humanidad va estableciendo en las distintas etapas de su desarrollo histórico: ampliando, limitando, superando estas verdades parciales. Tomando en cuenta lo dicho se comprueba que es necesario establecer cuales son las verdades parciales de que dispone una ciencia determinada y examinar como a partir de ellas se progresa hacia una verdad total, es decir absoluta.

METODOLOGÍA DE LOS PROGRAMAS DE INVESTIGACION CIENTIFICA (Imre Lakatos)

Lakatos retoma la preocupación neopositivista de hallar indicadores que nos digan que es ciencia y que no es ciencia, para así poder separar el conocimiento científico del conocimiento no científico. Para tales fines comienza por refutar a dos científicos muy reconocidos en el medio: Karl Popper y Tomas Khun.
La crítica a Popper comienza por cuestionar su método del ensayo y del error (trial and error), llamándolo teoría del falsacionismo ingenuo, por que según Lakatos no se puede refutar una teoría con un solo argumento, ya que las teorías presentan cierta tenacidad o para decirlo en sus palabras: los científicos tienen el pellejo muy duro. La crítica no es un arma que mate con rapidez mediante la refutación. Las criticas mas importantes son siempre constructivas; no hay refutación sin que haya antes una teoría mejor.
Lo que le critica a Khun es su relativismo histórico, ya que según su concepción de la historia de las ciencias, todo el conocimiento vendría a ser científico en un espacio y tiempo determinado. Es ahí donde Lakatos le reclama el no separar lo científico de lo no científico y le postula que no basta con contextualizar, sino que hay que encontrar la lógica y la relación entre las teorías. Según Lakatos es equivoco pensar que las revoluciones científicas son un cambio repentino e irracional de punto de vista.
El autor postula la existencia de programas de investigación, estos están dotados de un cinturón protector flexible, de un núcleo firme característico pertinazmente defendido, y una elaborada maquinaria para resolver problemas (una heurística). La heurística puede considerarse como la base sobre la cual el científico hace sus investigaciones o descubre el mundo; esta permite o busca orientar la configuración conceptual, metodológica y empírica del programa de investigación científica. Todos ellos en cualquier etapa de su desarrollo, tiene problemas no solucionados y anomalías no asimiladas. En este sentido todas las teorías nacen refutadas y mueren refutadas.
Se plantea que existen programas de investigación progresivos y programas de investigación regresivos. En los primeros, las teorías nos conduce a descubrir hechos nuevos hasta entonces desconocidos, es decir tienen la capacidad de adelantarse a los hechos. En los segundos las teorías son fabricadas solo para acomodar los hechos ya conocidos. Lo que realmente importa son las predicciones dramáticas, inesperadas; unas pocas de estas son necesarias para definir el desenlace; si la teoría se retrasa con relaciona los hechos, ello significa que estamos en presencia de programas de investigación pobres y regresivas. En conclusión lo que define que es ciencia es la capacidad de predecir, es decir la capacidad de adelantarse a los hechos.

MARX Y SU CONCEPTO DEL HOMBRE (Erich Fromm)

Primeramente, se comienza haciendo una critica a la encomia política por que no ofrece una explicación sobre la naturaleza y el origen de la propiedad privada, sino que la da por supuesto. Habiendo hecho estas referencias se procede con el análisis de la enajenación partiendo del hecho de que el trabajador se vuelve mas pobre a medida que produce más riqueza. Esto se debe a que en el momento de la producción el objeto se creado se opone al trabajador como una fuerza o poder independiente de él que no le pertenece. La apropiación del objeto se manifiesta como una enajenación hasta el punto que cuanto mas objetos produzca el trabajador menos puede poseer este y mas cae bajo el dominio de su producto, del capital.
Siguiendo con el análisis nos damos cuenta de que el trabajador no puede crear nada sin naturaleza, el mundo sensorial externo. Este ofrece los medios de existencia del trabajo en dos sentidos: primero en el sentido que el trabajo no pede existir sin objetos sobre los cuales pueda ejercerse y segundo que proporciona los medios de subsistencia física al trabajador. Teniendo en cuenta esto, diremos que cuando el trabajador se apropia de de la naturaleza, se priva de esta en los sentidos mencionados.
Si el producto del trabajo es la enajenación; la producción misma debe ser una actividad enajenante. Entonces se considera al acto de la enajenación en dos sentidos: primero, la relación del trabajador con el producto de su trabajo como objeto ajeno que lo domina (esta va ha ser la misma que se da con el mundo sensorial externo) y segundo, la relación del trabajador con su propia actividad de producir como algo que no le pertenece y como sufrimiento.
El trabajo enajenado: 1) enajena a la naturaleza del hombre; 2) enajena al hombre de si mismo, de su propia función activa, de su actividad vital, así la enajenación. Convierte la vida de la especie en medio para la vida individual. El trabajo, la actividad vital, la vida productiva aparece reducida a solo un medio para satisfacer la necesidad de la existencia física. En este sentido la vida misma aparece solo como un medio para la vida. La vida es mucho más que un medio, pero en estas condiciones parece ser solo eso.
Lo que distingue al hombre de los animales es su activad vital consiente (considerado por eso un ser genérico). Con el trabajo enajenado esto cambia, ya que el hombre como ser con conciencia de sí hace de su actividad vital, de su ser, solo un medio para su existencia.
Otra característica que diferencia al hombre de los animales, es que los segundos solo producen bajo el imperativo de una necesidad directa, mientras que el primero produce cuando esta libre de esta necesidad.
El objeto del trabajo es la objetivación de la vida como especie en el objeto; es por eso que el acto de la enajenación le quita la vida como especie. El trabajo enajenado convierte la vida de la especies la naturaleza como su propiedad mental como especie, en un ser ajeno y en un medio para su existencia individual. La consecuencia de esto es que el hombre se enajena de los demás hombres, ya que cuando el hombre se confronta a si mismo también confronta a otros hombres.
Se ha estado examinándole el hecho en términos conceptuales, ahora se va examinar como el concepto de trabajo enajenado debe expresarse en la realidad. Teniendo en cuenta que la relación de un hombre consigo mismo se objetiva mediante su relación con otros hombres. Por tanto, si se relaciona con el producto de su trabajo como un objeto hostil, ajeno, poderoso e independiente, se relaciona de tal manera que otro hombre ajeno, hostil, poderoso e independiente es el dueño del objeto.
La propiedad privada es consecuencia del trabajo enajenado; posteriormente la propiedad privada se va revelar como producto del trabajo enajenado y como medio de enajenación. La propiedad privada incluye la relación del trabajador con el trabajo, con el producto de su trabajo y con el no trabajador y la relación del no trabajador con el trabajador y con el producto del trabajo de este.
Hay que tener en cuenta también que todo lo que aparece ante el trabajador como una actividad de enajenación. También la actitud real practica del trabajador en la producción y en relación con el producto aparece ante el no trabajador que se enfrenta a él como una actitud teórica.